¿Qué harías si no tuvieras miedo?

 

 

 

 

¿Recuerdas cuando eras niño y te ponías las manos delante de los ojos cuando veía una película de miedo o cuando, te  sentías  protegidos tapándote la cabeza con las sabanas cuando pensabas que algún monstruo se había colado en la habitación?

 

 es algo que mantenemos como actitud ante algunos de nuestros temores. Y la técnica, claro, sigue sin funcionar…

 

Quizá de niños no comprobamos la inutilidad de nuestras estrategias porque, los monstruos de los que nos escondíamos debajo de las sabanas no existían. Sin embargo cuando luchamos contra algo real como la el miedo al fracaso, al amor, a la toma de decisiones y tantos otros temores que condicionan nuestra vida,  la táctica de evitación solo ayudara a que el monstruo termine por  atraparnos.

 

El mejor antídoto ante la parálisis del miedo es la acción. La mayor parte de las técnicas terapéuticas dirigidas a superar miedos se basan en acercarse, de diferentes modos, a lo que despierta temor. Dar un paso hacia delante es la mejor forma de alimentar la confianza. Lo fácil es dar la espalda a nuestros temores, ignorarlos, salir corriendo… Sin embargo el primer paso para superar aquello que nos aterroriza es mirarlo de frente  a fin de comprenderlo y aprender a afrontarlo.

 

Acercaos al abismo, les dijo.

 

Tenemos miedo, respondieron.

 

Acercaos al abismo, les dijo. Se acercaron.

 

Él, los empujo… y salieron volando.

 

Gustave Apollinaire

 

No son pocos, quienes viven  gobernados por el miedo. Se aferren a personas y circunstancias de su vida, muy lejos de hacerles felices. Pero dominados por el miedo temen arriesgar,  experimentar cosas nuevas les sumerge en  un mar  de inseguridades en el que les resulta imposible nadar. Como explica con claridad Adrian, uno de los personajes que Rosa Montero dibujo para su obra La hija del caníbal: “Vivir no es solo perder. Vivir es viajar. Dejas unas cosas y encuentras otras. La vida es maravillosa si no se tiene miedo”; esta es una frase de Charles Chaplin- dijo Adrian”

La mala gestión de esta emoción pueden hacernos huir y escondernos de aquellas cosas que realmente deseamos: ofertas laborales, viajes frustrados,  cambios de trabajo… experiencias que dejamos pasar, simplemente porque no nos atrevemos a realizarlas.Y, creo que en términos generales, hay un momento en la biografía de todos nosotros en los que las experiencias vividas, pueden chocar con nuestras viejas estructuras e ideas de la vida, y  comenzamos a hacernos preguntas ¿es esto lo que quiero? ¿Estoy satisfecho con mi vida?

Te has preguntado alguna vez que harías si no tuvieras miedo? Hazlo ahora, vamos… deja volar tu  imaginación  ¿que harías si no tuvieras miedo? ¿Con quien estarías si no te gobernara el miedo? ¿Como seria tu vida si el miedo no consiguiera paralizarte?.
 
Piénsalo. Dedícale solo unos segundos, sin que nada te interrumpa. Medítalo. Haz  una lista de las limitaciones que provocan tu miedo: qué mundo te impide conocer, que personas te obliga a evitar, que actividades dejas de realizar. Es probable que te sorprendas.
 
Interpretar los retos como amenazas significa ver los desafíos en relación con sus posibles consecuencias negativas en vez de las positivas, haciendo más énfasis en que puedes perder en lugar de dar una oportunidad a lo que podrías ganar. Si sientes miedo, tal vez estás viendo la situación como una amenaza. Prueba a verla como un reto que quieres superar. El miedo a lo desconocido afecta profundamente nuestras creencias, nuestros comportamientos y nuestra percepción del bien y del mal escribe Rush W. Dozier en El miedo mismo[1].
 

 

Os dejo uno de los mejores videos que, sobre motivacion, desarrollo personal, circulan por la RED. Me parece ídoneo para ilustrar este post. ¡ Es genial !. 

 

 

 

Enciende la luz

 

Casi todos los niños, los que los fuimos hace ya unos cuantos años y los que lo son en estos momentos suelen tener miedo a quedarse en su habitación a oscuras. Convencidos de que había un ogro metido en el armario, o que debajo de la cama se encontraba un monstruo que nos cogería de los pies en cuanto nuestra madre se alejara, los niños no quieren quedarse a osuras.  Por regla general, ante el lloro incesante, los padres suelen claudicar a los temores de los hijos y les dejan una luz encendida hasta que se duermen. Entonces, cuando los pequeños iluminan el espacio de sus temores se dan cuenta de que sus miedos son irreales. Simplemente, no los ven, no están. La luz les permite ver que no hay nadie en la habitación. Con mucha frecuencia nuestros miedos mas paralizantes solo requieren un poco de luz, para comprobar que todo está en nuestra imaginación. Hace algunos días me tropecé  con una historia que nos viene como anillo al dedo para explicar esta trastada que en muchas ocasiones nos juega nuestra mente. Se llama el El puñado de guisantes

 

Cuenta la historia que una mujer joven le hace jurar al marido en su lecho de muerte que no se comprometerá con ninguna otra mujer... “Si faltas a tu promesa, vendré en espíritu y no te dejare vivir tranquilo”. El marido, al principio mantiene su palabra, pero, al cabo de unos meses, conoce  a otra mujer y se enamora de ella. Muy pronto empieza a aparecérsele un espíritu cada noche que le acusa de haber faltado a su juramento. Para el hombre no hay duda de que se trata de un espíritu, pues el fantasma nocturno no solo está informado de todo lo que pasa cada día entre él y su nueva amiga, sino que también conoce exactamente  sus pensamientos , esperanzas y sentimientos. Como la situación se le hace insoportable, el hombre decide pedir consejo a un maestro zen. “vuestra primera mujer se ha convertido en espíritu y sabe todo lo que hacéis”, le declara el maestro. “Todo lo que vos hacéis o decís, todo lo que dais a vuestra prometida, él lo sabe”. Tiene que ser un espíritu muy sabio. En verdad, tendríais que admiraros de un tal espíritu. Cuando se os aparezca de nuevo, haced un trato con él. Decidle que sabe tanto que vos no le podéis ocultar nada y que vais a romper vuestro compromiso, si puede contestaros a una sola pregunta.”.

 

¿Qué pregunta he de hacerle? , dice el hombre

 

El maestro responde: “tomad un buen puñado de guisantes y preguntadle por el número exacto de guisantes que tenéis en la mano. Si no os sabe responder, sabréis que el espíritu no es más que un producto de vuestra imaginación y ya no os molestara más.

 

Cuando a la noche siguiente apareció el espíritu de la mujer, el hombre lo adulo diciéndole que lo sabía todo.

 

Efectivamente, respondió el espíritu – Y se que hoy has ido a ver al maestro zen

 

Y ya que sabes tanto, prosiguió el hombre – dime cuantos guisantes tengo en la mano.

 

Y ya no hubo espíritu alguno para responder a esta pregunta[1]

 

Cuando nos encerramos  en la oscuridad de nuestra mente, cuando sentimos sensaciones de soledad o nos sentimos desvalidos, tendremos una sensación oscura de miedo, y el miedo, invariablemente, nos hará ver fantasmas por todas partes.: “ Antonio, ha dejado de quererme”  “estoy segura de que el proyecto del nuevo programa va a ser un estrepitoso fracaso” “  Mis amigos ya no confían en mi” “ Beatriz  me está traicionando”, “seguro que no me renuevan el contrato” ….

 

Cuando te sorprendas a ti mismo agobiado por el temor o la angustia, no entres en la espiral, no lo alimentes. Sería mucho más interesante  que hicieras  una nueva evaluación del problema, rectifica tus juicios y veras que estabas exagerando, presuponiendo, imaginando, sobredimensionando”.

 

La oscuridad engendra el miedo y el miedo engendra fantasmas[2]. Cuando tengas miedo, enciende la luz.

 

 

Estrategia por evitación

 

Nos parece lógica porque tenemos la sensación de que aquello que tememos desaparecerá si no nos enfrentamos a ello. ¡Pues, no! , como la experiencia nos ha demostrado a la gran mayoría de nosotros, las cosas no cambian simplemente porque nosotros no queremos verlas. No se esfuman  por el mero hecho de negarlas. Ya nos gustaría a más de uno, pero  ahí están, en el mismo lugar permanecen; donde las dejamos, volvemos a encontrarlas. Se convierten en ese plato de lentejas que no quisimos comer al mediodía y la vida las sirve en bandeja  para cenar....

 

El hecho de evitar también se corre el peligro de que se convierta en un estilo de vida. Un proverbio chino dice que los hábitos comienzan como hilos de seda  que poco a poco se endurecen hasta convertirse en cables.Si prestas un poco de atención quizá descubras que no es el miedo lo que te impide ser valiente  en tu vida diaria. El problema es  más bien el hecho de evitarlo. Como quieres sentirte cómodo evitas hacer cosas que provoquen miedo y otras emociones inquietantes, puede que así te sientas  menos vulnerable a corto plazo, pero nunca dejaras de tener miedo[3]

 

No hay mejor antídoto ante la paralisis que en tantas ocasiones nos provoca el miedo que la acción. Huir de los miedos nunca los hará desaparecer, sino al contrario. Afrontarlos, a pesar de la dificultad que pueda entrañar, es la única solución para domesticarlos. En estrecha consonancia con el mensaje de la película,  la mayor parte de las técnicas terapéuticas dirigidas a superar miedo se basan en acercarse, de diferentes modos, a lo que despierta el temor. Dar un paso hacia adelante es la mejor forma de alimentar la confianza. Siguiendo la famosa máxima de Abraham Lincoln, “quizá la mejor manera de derrotar al enemigo sea trabando amistad con él”, ¿no?

 

En el El control del estrés y el mecanismo del miedo, su autor Jesus Yanes, recuerda  como un profesor de artes marciales  le explicaron a  él y a sus compañeros en qué consistía esta emoción y como debíamos tratarla: “El miedo es un enemigo al que debemos vencer pero nunca destruir, pues contiene una gran fuerza que podemos utilizar. Al miedo hay que tratarlo de la misma forma que a un caballo salvaje para que, una vez domado, nos podamos montar en el y servirnos de fortaleza”[4].

 

                Solamente cuando dejas de huir de ti mismo

 

              comienzas a llegar a alguna parte.

 

                Anónimo

Cuando tengas miedo: Echa un vustazo a este video

 


[1] Ross, Nancy Wilson The Subjugation of a Ghost, en The World of Zen, Random Hause , Nueva York, 1960.

[2] El arte de ser feliz

[3] Harriet Lerner El miedo y otras emociones indeseables Oniro Barcelona 2005 p, 221

[4] Jesús Yanes El control del estrés y el mecanismo del miedo Edaf Madrid 2008  p, 54

Acerca de María José Bosch

mariajoseacercade

Con más de veinte años de experiencia en la radio, María José Bosch entiende el medio como una plataforma para contar historias. Así, hablando de la vida, logró audiencias que mantuvieron el programa La Noche (Cadena Cope) durante varias temporadas, como segundo programa más escuchado en España, en su franja de emisión.

Su inquietud por la felicidad humana y los obstáculos psicológicos que nos impiden disfrutar de ella, han orientado su trayectoria profesional al periodismo especializado en psicología y desarrollo personal con propuestas como Mejor Imposible (2015) un programa motivacional enfocado al bienestar físico, mental y emocional de las personas ( Radio 4G) . En septiembre de 2015, publica su cuarto libro Diosas sin edad (ARCOPRESS)  Leer más

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