El mito de la media naranja...

 

Platón en su dialogo El banquete, narra el celebérrimo mito del amor: “En primer lugar eran tres los géneros de los hombres, no dos como en la actualidad, masculino y femenino, sino que había un tercero que participaba de los dos y que hoy ha desaparecido (el andrógino)”. Cada uno era un ser redondo, con dos rostros perfectamente iguales en una sola cabeza, cuatro brazos, cuatro piernas, dos sexos… eran seres felices y orgullosos. Zeus lleno de ira, para no perder la costumbre de uno de los dioses más iracundos, junto a los demás dioses celosos de su felicidad, los castigaron dividiéndolos en dos, y ahora cada uno busca su mitad perdida en el cosmos, o como diríamos mas prosaicamente cada uno busca su media naranja. Aristófanes nos habla a través de este mito cómico que el amor es esa parte de nosotros mismos en el otro que nos completa en un canto al sentimiento más anhelado.

La culpa es de Platón…

Su valor literario es incuestionable pero la confusión a la que ha llevado a millones de almas desde que Platón escribiera este mito, alrededor del 2.400 años antes de la era SMS, es igualmente incuestionable...A la vista está que la ilusión de la media naranja es una de esas creencias con la suficiente fuerza para perdurar en el tiempo, Al imaginario colectivo se le ha grabado a fuego que aquellos seres partidos en dos sienten desde entonces un vacio insoportable que les hace perseguir su mitad perdida para sentirse completas Todos sabemos que es un mito, pero también conocemos que lo hemos llevado peligrosamente a la realidad.

La famosa media naranja no es, ni más ni menos, que la aspiración a completarnos con otra persona.Buscamos en el otro aquello que no poseemos, las cualidades de las que carecemos y que creemos que completarán nuestra vida partida en dos e incompleta. hasta que llega La búsqueda de la anhelada”media naranja”... genera relaciones de dependencia, que nos impiden considerar que sólo a través de la confianza en nuestras capacidades y el respeto a uno mismo, podremos amar a otras personas de una forma natural y sana.

Con frecuencia escuchamos a personas quejarse dolorosamente porque su pareja no le hace sentir una persona plena. Y eso, es común en aquellos que no se sienten completas en sí mismas, y claro, esperan que su pareja llene el vacío emocional que ha llevado consigo desde mucho antes de iniciar la relación. Un error mayúsculo porque la felicidad ni “es” ni “está” en el otro. Si guardamos dentro de nosotros profundos vacios, ninguna pareja, por mucho que nos ame, será capaz de llenar ese hueco profundo. No hay mas forma de garantizarnos cierta salud emocional que el propósito de constituirnos de forma individual, como una naranja completa. Y asi, cuando nuestro mundo y el de otro se encuentran, entonces se configura la pareja capaz de caminar juntos sin dependencias, sin sentir la mitad incompleta de nadie…Quien disfruta su soledad con la conciencia de que es una persona completa, dejará, de ser un alma en busca de ‘su media naranja’, para convertirse en un alma al 100%. Y en consecuencia atraerá naranjas enteras, no pedazos de ellas.

Buscamos llenar con el amor el vacio de nuestra nduvudualidad, y por un breve momento dudfrutamos de la ulision de estar completos. Pero es eso, solo una ilusión

                                                                                    

Lo que dicen tus ojos.....

 

                                                                                                        Quien no comprende una mirada…

                                                                                                 Tampoco entenderá una larga explicación

                                                                                                                          Proverbio árabe

Los ojos hablan y esto significa hacer patentes ideas calladas, actos reprimidos o deseos que se nos antojan inalcanzables; sacar emociones dormidas o exponer complejos encerrados en el subconsciente; ofrecer variados estados de ánimo, soñar despiertos...Por algo los ojos son el espejo del alma, como nos recuerda Dante: y miromel en los ojos do elalma se trasluce.[1]. o, tal vez pudiera ser verdad que los ojos son el punto donde se mezclan alma y cuerpo, como asegura el poeta alemán Friedrich Hebber.o como poetiza el Duque de Rivas: Así de la razón arde la antorcha en medio del fulgor de las pasiones! o de aleves halagos de fortuna a los ojos del alma[2].

Nuestras palabras suelen estar filtradas por condicionamientos sociales o circunstancias; por este motivo no siempre comunican lo que genuinamente queremos decir. Algo muy diferente ocurre con los ojos cuyo lenguaje es fundamentalmente inconsciente. Dice el Sabio que a menudo se conoce por los ojos lo que uno lleva en el fondo del alma, su bondad o su mala disposición (Eclo 19, 29);

Miradas que hablan

La mirada es el lenguaje de los ojos, tal vez la forma más sutil de lenguaje no verbal. Paul Ekman, profesor de psicología de la Universidad de California, uno de los psicólogos con más influencia en la investigación de las emociones y sus expresiones, observó la participación de la mirada en la configuración de seis emociones básicas.

Una mirada lánguida es prueba de aceptación. La persistencia de la mirada es indicio

de pesar y tristeza. La mirada de refilón es signo de alegría. El entornar los ojos da a

entender amenaza. El volver la pupila a una parte cualquiera y retirarla al punto, es

para llamar la atención sobre lo que se ha mirado. La seña furtiva con el rabillo de los

dos ojos, denota suplica. El mover la pupila con rapidez desde el centro del ojo hacia

la comisura interna indica imposibilidad. Mover ambas pupilas desde el centro de los

ojos es prohibición absoluta.. Sabe que los ojos hacen, a menudo, veces de mensajeros

y que con ellos se da a entender lo que se quiere"[3]

Hay miradas tiernas, miradas duras y agresivas, inescrutables como la de un jugador de póker, temerosas y frías como las de un culpable. Las hay de desdén, miradas chispeantes y alegres, de complicidad, de seducción… Acerca del juego debajar y alzar los ojos alternativamente, se pregunta Kierkegaad: " ¿Quién sabe bajar

los ojos como una mujer? ¿Y quién sabe alzarlos como ella?.

Hablar de miradas, sin referirse al amor, es imposible; dice Ibn Hazam: Es la primera de todas las señales de amor, la insistencia en la mirada, porque es el ojopuerta abierta del alma, que deja ver sus interioridades, revela su intimidad y delatasus secretos"[4]. Eso confiesa Alfonso Cabello: Me miraste a los ojos/ y tu mirada/

penetró en mis pupilas / como un rayo de luz/ de infinita cadencia"[5] .

Seguramente es el amor el sentimiento, que más veces y con mayor intensidad se refleja en los ojos y, por ello, son innumerables los poemas, que, a lo largo de la historia de la literatura, se hacen eco de esta íntima relación tal y como apunto Bécquer: Que el alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada [6] o Shalcespeare cuando puso en boca de Romeo: Ella calla, pero ¡qué importa! si sus ojos nos hablan

 


[1] Dante Alighieri: Op. cit., Paraíso, Canto XXI, p. 374.

[2] 3 Duque de Rivas: "El Faro de Malta". En Los 25.000 mejores versos..., p. 231.

[3] 3431bn Hazam: Op. cit, p.140.

[4] Ibn Hazam: Op. cit., p. 136.

[5] Cabello, A.: "Un fulgor transparente" de Sueños de alhelí, Doralice, Granada, 1999, p. 34.

[6] Bécquer, G.A.: Rima XX 37, Rimas.

¿ Cómo es posible que afloren emociones verdaderas cuando están provienen de hechos falsos?.

 

      Saber reconocer las propias emociones, poder nombrarlas y diferenciarlas, representa uno de los componentes esenciales de la inteligencia emocional. Puede parecer en principio sencillo pero nada más lejos de la realidad. El mayor problema con el que nos encontramos es que tenemos poca práctica en identificarlas y a menudo las confundimos y tergiversamos. Conocer, comprender y regular nuestras emociones y los sentimientos de las personas con las que nos relacionamos personal y profesionalmente es uno de los desafíos más difíciles con los que nuestro cerebro puede enfrentarse. Es algo complejo, pero imprescindible para disfrutar de relaciones saludables con los otros y, por supuesto, con nosotros mismos.

Este maravilloso cuento chino ilustra perfectamente la pregunta sobre la naturaleza de las emociones. El anciano y las verdaderas emociones, es su titulo.

Cuentan, que en China, un anciano decidió regresar al lugar donde había nacido y del cual salió siendo muy joven. En el camino, se unió a un grupo de viajeros que llevaban la misma ruta y a los que le explico el motivo del viaje.

Después de varias monótonas jornadas, aquellos hombres decidieron divertirse a costa del viejo.

-      Mira anciano, ya estamos llegando a la tierra de tus antepasados, esas montañas eran las que contemplaban tus ojos cuando eras niño – mintieron los viajeros.

El viejo, a pesar de no recordar nada, se sintió dichoso de ver aquellas cumbres. Horas después, llegaron a una casa en ruinas.

-Anciano, seguro que entre estas paredes jugaste en tu infancia.

El viejo al ver aquel pueblo abandonado en el que creyo haber pasado su niñez, no pudo dejar de emocionarse.

Un poco más adelante cruzaron un cementerio.

-      Mira estas tumbas, anciano, seguro que aquí están enterrados tus padres.

Al oír aquellas palabras, el anciano no pudo contener la emoción, y estalló en lagrimas.

Arrodillado frente a aquellas tumbas, al viejo le venían a la memoria mil y un recuerdos de su niñez, le inundaban el corazón viejas y añoradas sensaciones, la nostalgia invadía su alma con un caudal de emociones.

Pero viendo aquella escena, los viajeros se compadecieron del anciano y decidieron contarle la verdad.

-      Sentimos decirte esto, pero solo queríamos divertirnos un poco. La realidad es que aún queda mucho viaje hasta que lleguemos a la tierra que te vio nacer. Te rogamos aceptes nuestras disculpas.

El anciano se levanto en silencio, recogió sus cosas y emprendió de nuevo la marcha con la seriedad marcada en el rostro.

Al llegar la noche, y ante el mutismo del viejo, los viajeros volvieron a pedirle perdón y expresarle su pesar por la cruel broma. El anciano los miro y dijo:

-      Mi silencio no tienen nada que ver con vosotros, pues la burla está ya olvidada.

-      Entonces a que se debe?- preguntaron.

-      Se debe a que no he encontrado respuesta a una pregunta que me atormenta: ¿ Cómo es posible que afloren emociones verdaderas cuando están provienen de hechos falsos?.

Y tú, ¿ cómo manejas las emociones ?

Cuando las emociones dificultan nuestras relaciones de pareja, generan conflictos en el ámbito familiar o laboral, afectan a nuestra salud y, en definitiva, nos impiden encontrarnos de manera confortable en nuestra piel, es necesario poner freno. Quizá, éste sea el momento de que aprendas a comprenderlas y manejarlas, sin dejar que sean ellas las que te dirijan a ti - que, si somos sinceros, es lo que, por regla general, suele sucedernos-. Y si actuamos así, es por que lamentablemente, no andamos muy versados en el complejo mundo emocional. Quizá por ello en tantas ocasiones seamos esclavos de él.

¡Nunca es tarde ¡

La familia y la escuela son fundamentales en el desarrollo de la inteligencia emocional. Muchas emociones se aprenden en la primerísima infancia ya que los patrones emocionales se crean en los tres primeros años, por tanto la influencia de los padres sobre los hijos es considerable. La biografía de muchas personas arrastra ciertos lastres de los primeros años de su existencia que condicionan su vida como adultos. A decir verdad, nadie nos enseña a ser felices. Creo que es obvio que la mayoría de nosotros, cuando éramos niños, no tuvimos cerca a alguien que se sentara a nuestro lado y nos preguntara por la forma en la que estábamos procesando y por extensión, viviendo nuestras primeras emociones. Nuestros padres y entorno familiar se esforzaron por procurarnos una buena formación académica, pero se olvidaron de nuestra educación emocional. Probablemente porque ellos mismos, en términos generales, carecían de ese aprendizaje y, por lógica, nadie puede dar aquello que no tiene. Pero la buena noticia es que, siempre estamos a tiempo para empezar a conocernos mejor, a relacionarnos de manera más saludable con nosotros mismos y con los demás. Convertirnos en los dueños de nuestros sentimientos, de nuestras emociones, de lo que elegimos hacer y de lo que verdaderamente, decidimos ser; es posible. Nunca es tarde, sea cual sea nuestra edad para efectuar correcciones y adquirir nuevas habilidades en este terreno. El filosofo alemán Friedrich Nietzsche subtituló su libro Humano, demasiado humano con una sencilla frase, pero llena de significado: “como se llega a ser como se es”. Nadie esta condenado a ser como es durante el resto de su vida si ha comprobado que los resultados no le satisfacen. Es cuestión de opción. Al final, el secreto de la vida es eso, elegir, fundamentalmente la forma en la uno decide sentirse. Y en esa opción nuestras emociones juegan un papel fundamental.

No es necesario que seamos prisioneros de las conductas aprendidas, todos nosotros estamos capacitados para liberarnos y descubrir la riqueza de lo que verdaderamente somos. La aptitud para adquirir conocimientos y la capacidad para generar cambios a voluntad, son facultades del ser humano: una rosa no puede tomar la decisión de cambiarse de jardín por que en otro la tierra le parece más fértil, ni un león puede hacerse vegetariano por que acaba de enterarse que tiene alto el colesterol. Y al menos yo, no he tenido ningún perro que un dia decidiera tomar clases de ingles o se planteara la necesidad de estudiar a pensadores de vieja data como Epíceto y los estoicos. Ellos no, pero nosotros si podemos hacerlo.

                                                  Nunca es demasiado tarde para ser lo que deberías haber sido.

                                                                                     George Elliot

Parafraseando a Serrat en una de sus más estimulantes canciones, hoy puede ser un gran dia para empezar a desarrollar nuevas habilidades que te permitan conseguir metas y alcanzar ilusiones.  Un proyecto estrechamente relacionado con la educación emocional que según C. Steiner, esta constituida por tres habilidades: “La habilidad de comprender las emociones, la habilidad de expresarlas de una manera productiva y la habilidad de escuchar a los demás y de sentir empatía respecto a sus emociones“[1] . Después de años de investigación y un silencio de siglos en los que se había relegado las emociones a un lugar irracional e incomprensible, sabemos que uno de los factores fundamentales para que una persona pueda ser feliz es que domine los secretos de las emociones y las relaciones humanas. Si aprendemos a aplicar las herramientas básicas de la inteligencia emocional a nuestras vidas, podemos transformarlas a cualquier edad. Asi lo aseguran neurólogos tan como prestigiosos como Daniel Siegel.

 


[1] .M. Asensio, J. Garcia Carrasco, L.Nuñez Cubero, J. Larrosa La vida emocional Arel p 206 2006

Suelta el pasado...disfruta del presente

 

 

Casi todos los miedos se reducen al pánico que nos produce el cambio. Esta emoción suele aparecer en la intersección de una variación que aparece en nuestra vida. Algo termina o va a terminar. En realidad, lo que origina la angustia es la inseguridad ante la perspectiva de perder algo que a uno le resulta familiar pero sobre todo no saber que viene a reemplazarlo. Nuestra respuesta en este caso es resistimos al cambio que en términos generales vivimos como una amenaza. Vivimos la incertidumbre que conlleva cada cambio con una ansiedad que nos ahoga. “El terror del cerebro a adaptarse a nuevas reglas del juego, el pánico a perder el control de la situación, la inercia de las costumbres y los intereses establecidos, el peso de la tradición y la historia se alían para poner obstáculos a la innovación y al cambio”[1]

Piensa en la ansiedad que te provocaron en su momento aquellos cambios que de manera voluntaria o impuesta has ido realizando a lo largo de tu vida. Incluso en el caso de que estuvieras deseando ese cambio, es muy probable que sufrieras un periodo de ansiedad.

La rutina nos aburre pero, seamos sinceros, es cómoda. Por este motivo son tantas las personas que siguen en un trabajo que no les gusta, mantienen una relación que no les satisface, perpetuán comportamientos que les insatisfacción   Descontentos, si, pero cómodos en su insatisfacción. Admitámoslo, fantaseamos con posibles variaciones de nuestra vida pero no nos gustan los cambios así que la mayor de las veces nos limitamos a tolerar lo que ya conocemos. ¡Craso error!

Lo que nos diferencia del resto de las criaturas vivientes es el poder de cambiar a voluntad, de trasformar aquellas cosas y circunstancias que nos insatesfacen, que nos disgustan o simplemente a dejado de interesarnos, lástima que, este, sea un don que en raras ocasiones ejercemos. Cambiar puede significar renacer. Es necesario concedernos la oportunidad de una nueva vida. Dice Gabriel García Márquez: “Los seres humanos no nacen de una vez para siempre el día que la madre los pare, sino que la vida los obligo a parirse a sí mismos una y otra vez”.

   Muere lentamente…quien no arriesga lo cierto

                                  por lo incierto para ir detrás de un sueño.

                                          Pablo Neruda

 


[1] El viaje a la felicidad

 

 

 

Me ha parecido que este relato de Paulo Cohelo puede ilustrar con acierto este post : Suelta el pasado y disfruta del presente

La poderosa atracción de las historias

 

Contar historias como medio para formar, motivar o influir es una técnica tan antigua como el hombre, de la que poseemos innumerables ejemplos que se remontan a la antigua Grecia. Parece que la afinidad humana con el relato es algo que llevamos grabado a fuego en nuestros genes.

Los neurocientíficos y psicólogos están analizando por qué nos gusta contar y escuchar historias, sin importar la edad que tengamos. La explicación, parece residir en que, nuestro cerebro está programado para disfrutar de cualquier relato porque influyen directamente en nuestras emociones y reviven momentos del pasado, ya sea propio o de una nación o pueblo. Una narración nos genera una “conexión”, una “identificación” y por eso es que nos encantan. Nos gusta escuchar historias. Todos tenemos un relato de vida. Todos tenemos algo particular y único que narrar….

Os dejo el video de uno de los discursos más celebres de la historia, el ofrecido por Steve Jobs en la Universidad de Stanford, donde relata tres fabulosas historias.

  1. Acerca de “conectar puntos”
  2. Sobre el “amor y la perdida”
  3. Reflexión en torno a la muerte

Es probable que lo conozcáis, pero siempre es recomendable volver a escuchar a mentes tan lucidas….

VIDEO Steve Jobs, un fabuloso contador de historias

 

Acerca de María José Bosch

mariajoseacercade

Con más de veinte años de experiencia en la radio, María José Bosch entiende el medio como una plataforma para contar historias. Así, hablando de la vida, logró audiencias que mantuvieron el programa La Noche (Cadena Cope) durante varias temporadas, como segundo programa más escuchado en España, en su franja de emisión.

Su inquietud por la felicidad humana y los obstáculos psicológicos que nos impiden disfrutar de ella, han orientado su trayectoria profesional al periodismo especializado en psicología y desarrollo personal con propuestas como Mejor Imposible (2015) un programa motivacional enfocado al bienestar físico, mental y emocional de las personas ( Radio 4G) . En septiembre de 2015, publica su cuarto libro Diosas sin edad (ARCOPRESS)  Leer más

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